El vocabulario político es muy pobre. Carece de palabras precisas para designar los nuevos comportamientos del público y de los agentes públicos. En realidad, los idiomas europeos no estaban hechos para nombrar y clasificar la variedad de especies y actos sociales que surgieron de la revolución de la libertad.
La nueva voz que mejor designa a los modernos partidarios de la abstención electoral táctica es la palabra abstencionarios, pues además de ser expresiva de una actitud conscientemente activa, lleva implícito el significado verbal de la acción de abstencionar a la virtual sociedad política, o a la simple decencia pública, de toda participación en la vida depravada de su mortal enemigo, el Estado de Partidos.
Antonio Garcia-Trevijano
www.antoniogarciatrevijano.com
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